martes, 1 de julio de 2008

El Patito Feo

En una hermosa mañana primaveral, una hermosa y fuerte pata empollaba sus huevos y mientras lo hacía, pensaba en los hijitos fuertes y preciosos que pronto iba a tener. De pronto, empezaron a abrirse los cascarones. A cada cabeza que asomaba, el corazón le latía con fuerza. Los patitos empezaron a esponjarse mientras piaban a coro. La madre los miraba eran todos tan hermosos, únicamente habrá uno, el último, que resultaba algo raro, como más gordo y feo que los demás. Poco a poco, los patos fueron creciendo y aprendiendo a buscar entre las hierbas los más gordos gusanos, y a nadar y bucear en el agua. Cada día se les veía más bonitos. Únicamente aquel que nació el último iba cada día más largo de cuello y más gordo de cuerpo.... La madre pata estaba preocupada y triste ya que todo el mundo que pasaba por el lado del pato lo miraba con rareza. Poco a poco el vecindario lo empezó a llamar el "patito feo" y hasta sus mismos hermanos lo despreciaban porque lo veían diferente a ellos.


El patito se sentía muy mal y muy sólo y decidió irse de allí. Cuando todos fueron a dormir, él se escondió entre unos juncos, y así emprendió un largo camino hasta que, de pronto, vio un molino y una hermosa joven echando trigo a las gallinas. Él se acercó con recelo y al ver que todos callaban decidió quedarse allí a vivir. Pero al poco tiempo todos empezaron a llamarle "patito feo", "pato gordo"..., e incluso el gallo lo maltrataba. Una noche escuchó a los dueños del molino decir: "Ese pato está demasiado gordo; lo vamos a tener que asar". El pato enmudeció de miedo y decidió que esa noche huiría de allí. Durante todo el invierno estuvo deambulando de un sitio para otro sin encontrar donde vivir, ni con quién. Cuando llegó por fin la primavera, el pato salió de su cobijo para pasear. De pronto, vio a unos hermosos cisnes blancos, de cuello largo, y el patito decidió acercarse a ellos. Los cisnes al verlo se alegraron y el pato se quedó un poco asombrado, ya que nadie nunca se había alegrado de verlo. Todos los cisnes lo rodearon y lo aceptaron desde un primer momento. Él no sabía que le estaba pasando: de pronto, miró al agua del lago y fue así como al ver su sombra descubrió que era un precioso cisne más. Desde entonces vivió feliz y muy querido con su nueva familia.

FIN


miércoles, 25 de junio de 2008

El pescadito que quería ser feliz


Había una ves un pescadito que vivía en el río Mapocho.Él estaba muy triste porque el rió estaba muy contaminado y no se podía nadar con los amigos, hasta que un día el pescadito quiso irse de ese lugar pero sus amigos lo no quisieron ir con el y le dijeron que se fuera solo y que no regresara jamás.


El pescadito se fue muy triste nadando contra la corriente del rió, hasta que se canso. Casualmente encontró una entrada y pensó que sería la entrada al mar pero en realidad era la salida del alcantarillado y aun así el pescadito nadó contra la corriente hasta que llego a las tuberías de una piscina donde vio el agua tan limpia que pensó que era el mar.

Cuando se metió a la piscina se dio cuenta que no era el mar y que había un niño nadando. El niño se llamaba Milton y como siempre, todos los días iba a nadar ya conocía el idioma del pez, ellos empezaron a hablar y el pescadito le dijo que ya no tenia amigos y deseaba llegar al mar, entonces Milton le dijo que el conocía la forma de llegar al mar y se ofreció a llevarlo , el pescadito se sintió muy feliz de que alguien lo quisiera ayudar , paso el tiempo hasta que llego el día en que Milton llevo al pescadito al mar entonces el pescadito se tiro al mar y aun así fueron felices para siempre.

•Bajo•El•Agua•

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